La Kawasaki Z125 es la naked deportiva más pequeña dentro del extenso catálogo de la marca japonesa, con la que se mete de lleno en un segmento muy animado. Para ello, Kawasaki ha apostado por una montura dotada de un moderno propulsor de refrigeración líquida cuya potencia ronda los 15 CV, uno de los más potentes de su categoría y que apuesta por el empuje en medio y alto régimen, pues supera las 10.000 rpm.

En la parte ciclo destaca el bastidor de estructura tubular y unas suspensiones sencillas y efectivas en una moto de este tipo. Y lo mismo en los frenos ya que de ello se ocupan sendos discos, con el delantero mordido por una pinza convencional y no de anclaje radial como sí ofrecen algunos de sus rivales.

Estéticamente sigue las rompedoras líneas del resto de la familia Z, es decir, unas líneas angulosas tipo manga que tanto éxito ha dado a la superventas Kawasaki Z900. Apuesta por una estética cañera y también por una ergonomía confortable, perfecta para usarla en ciudad a diario. Es compacta y por lo tanto ágil aunque no es ligera con sus 146 kg declarados.